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Bienvenidos al blog SER Padres.
Trataremos diferentes temas relacionados al desarrollo personal y familiar.
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jueves, 15 de octubre de 2015

Diferencias generacionales.... ¿Cuáles son?


¡¡¡¡No entiendo a mi hij@!!!! “Me saca de mis casillas”


“Cuando yo fui adolescente, ni de chiste me comportaba de esa forma”

Seguramente nos hemos cuestionado una y mil veces el por qué diferimos tanto en las pautas de comportamiento entre las diferentes generaciones de padres e hijos. 

En este artículo hablaremos justamente acerca de las principales diferencias que existen, con la finalidad de comprender mejor las conductas que manifiestan nuestros hijos adolescentes.




Según la RAE, generación es el conjunto de personas que por haber nacido en fechas próximas y haber recibido educación e influjos culturales y sociales semejantes, se comportan afín o comparable en algunos sentidos, es decir, operan desde los marcos socioculturales que influyen la acción.

Hillman (2001), afirma que desde un punto de vista sociológico, generación es el conjunto de todas las personas de más o menos la misma edad, que muestran orientaciones, actitudes y formas de conducta culturales y sociales parecidas.


¿Quiénes son los Baby Boomers? 




Se les ha llamado así a las personas nacidas entre 1946 y 1964, el nombre hace alusión a un fenómeno demográfico que se vivió en la época y que consistió en la gran cantidad de nacimientos (el baby boom), por lo que pertenecen a una generación muy numerosa.

Sus ventanas al mundo eran la radio y la televisión. Vivieron una época de prosperidad lograda a base de esfuerzo, en la que se crearon los primeros alimentos procesados para bebés, posteriormente la comida rápida.

En los años 70´s, cuando los Baby Boomers se incorporaron a la vida productiva, crearon grandes emporios comerciales y produjeron riqueza, su vida no fue fácil y había familias numerosas; debido a que las demandas económicas de la manutención eran altas, la mayoría de ellos tuvo que desempeñar algún trabajo desde niño o muy joven para contribuir en algo al sostenimiento del hogar.

Surgió el culto a la empresa omnipotente, como un ser que recompensaba con bienestar a quienes les eran leales y eficientes. El ejecutivo se convirtió en el estereotipo a imitar.

Actualmente, en esta generación se concentran los abuelos o bisabuelos.


¿Qué sucede con la Generación X?


Su nombre fue acuñado por el escritor canadiense Douglas Coupland, quien en marzo de 1991, publicó una novela con el título “Generation X: Tales for an Accelerated Culture”, cuyo contenido fue tan bien entendido que sirvió de base para caracterizar a todo ese grupo social. Crecieron con Ronald Reagan, Michel Jackson y el lado ligth de los supermercados. Forman parte de este grupo las personas nacidas a mediados de los años 70’s y hasta principios de los 80´s.

Algunas de las características que le atribuyen los expertos a esta generación son las siguientes:
  • Durante su infancia se disparó drásticamente el número de divorcios, lo que provocó que un gran porcentaje creciera en hogares uniparentales.
  • Crecieron con la incertidumbre de la vida futura y con una imagen siempre latente del peligro y de la muerte (épocas de crisis y devaluaciones).
  • Vivieron en la época del éxodo del campo a la ciudad, de la explosión demográfica con todas sus consecuencias (aumento del tráfico y de la inseguridad).
  • Fueron testigos y primeros usuarios de los avances tecnológicos, incluyendo la masificación del uso de las computadoras y el surgimiento de la Internet.
  • Recibieron la exigencia de sus padres para estudiar una carrera y se encontraron al terminar sus estudios con un ambiente laboral muy competitivo.
  • Han sido testigos del crecimiento tecnológico más vertiginoso en la historia de la humanidad y el deterioro de la misma.
  • Las familias de los "X", tienden a ser más pequeñas, diversas y heterogéneas. El rol de proveedor es compartido entre padre y madre, existe mayor expectativa de vida para los hijos y hay un profundo cambio de las relaciones al interior del matrimonio. El propio concepto de familia cambió: una mujer sola con sus hijos es considerada tan familia, como el tradicional esquema de padre, madre y niños.
  • Un factor determinante fue la incursión de la mujer en el mundo del trabajo, que junto con el aumento de la educación femenina, cambiaron el rostro a la familia. Su ingreso al mundo laboral provocó la disminución del número de hijos, la caída en las horas dedicadas al hogar y a los niños y, el reacomodo de los roles matrimoniales.
  • El aumento de la independencia femenina y las ambiciones intelectuales o profesionales de la madre generó un nuevo escenario, ya que obligó a los hombres a compartir funciones domésticas y a la apertura de la paternidad, quienes tienen un rol mucho más activo en la crianza y educación de los hijos, asisten a los partos, cambian pañales, van a las reuniones del colegio y los ayudan con sus tareas.
  • En esta generación, si las mujeres tienen estudios o ingresos superiores a los del marido, aumentan los conflictos y las posibilidades de fracaso matrimonial.
  • Buscan una forma de vida barata; prefieren la libertad por encima del poder; pasarla bien antes que hacerse rico.


En este momento, fungen como padres y algunos ya abuelos de la generación del milenio.


¿Y la Generación Milennian (Net, "Y")?


Corresponden las personas que nacieron a mediados de los años ochenta y principios del siglo XXI.

Analizaremos las principales características entre las que se ubican nuestros hijos adolescentes:
  • En generaciones previas, se consideraba que el conocimiento era propiedad de los adultos, quienes habían acumulado saberes y experiencia que eran transmitidos paulatinamente conforme eran requeridos. Los Millennial en cambio, han roto esta condición gracias al uso y manejo de los dispositivos electrónicos que emplean tecnología digital. ¿Qué es lo que ha generado? Que muchos adolescentes actúen con autoridad sobre los propios adultos, quienes no dominan todos los temas y menos aquellos del mundo digital. Por otro lado, algunos padres y maestros sienten que les arrebatan el control. 
  • Los ritmos y estilos de aprendizaje de los niños y jóvenes de la generación del milenio son diferentes a causa de los cambios en el contexto, sobre todo los relacionados con el uso de aparatos electrónicos. Los adolescentes están expuestos a un bombardeo excesivo de estímulos sensoriales, lo que ha generado el desarrollo de capacidades diversas. ¿Acaso esta será la razón por la que a los adultos nos cuesta concebir la forma en la que ponen atención o escuchan? Ciertamente, este punto genera conflictos en la relación familiar y en la escuela.

  • Sin duda es sabido que ejercen un gran control sobre sus padres, aún y cuando éstos se percatan de ello. 
  • Crecieron junto a la computadora desde la infancia.
  • Están en desacuerdo con los estereotipos, es decir, evitan copiar la vida de otros, entre ellos, la vida de los adultos.
  • Trabajan con varias ventanas de trabajo abiertas al mismo tiempo y son capaces de responder a cada una.
  • Sus lemas son: independencia, variedad, personalidad propia, participación.
  • Sumamente hábiles para manejar la computadora, Internet y la comunicación digital.
  • Saben hablar dos idiomas pero no saben qué decir en esos idiomas.
  • Tienen un fuerte conflicto en lo relativo a los valores y la ética.
  • Les encanta usar los signos de "emoticon": emotion + icon (emoción + icono): por ejemplo, º_º, ºJº, etc. Es una manera para expresar los sentimientos a través de símbolos y de las letras de teclado.
  • Muchos padres de los Millennial, carecen de tiempo para atender a sus hijos, esta condición genera un fuerte sentimiento de culpa, que da como resultado que sus hijos estén sobreprotegidos y sean demandantes de atención.  
  • Han crecido en un medio en el que no pueden salir libremente a la calle, tienen una vida estructurada después del colegio, por lo regular, asisten a diversas clases.
  • Muchos de estos adolescentes presentan baja autoestima; su tolerancia a la frustración es mínima, por lo que buscan satisfacciones inmediatas. 
  • Tienden a ser influenciables, en ocasiones, se dejan llevar por malas amistades o por el ambiente que le rodea, pudiendo caer en adicciones nocivas o comportamientos incorrectos.
  • Trabajan sin parar de 5 a 10 horas frente a la computadora sin fijarse en el horario. Se desvelan muy frecuentemente trabajando.
  • Un aspecto vulnerable de su amplio contacto con las redes sociales, es que carecen de protección ante la información antisocial: pornografía, armas, violencia, informaciones falsas, violencia verbal en la comunicación en Internet.
  • Tiende a contactar a sus amigos y vecinos a través de Internet. No están tan interesados en interactuar "cara a cara", sino más bien con el espacio cibernético. 
  • Pasan mucho tiempo dedicados a los juegos electrónicos en la computadora.


Reflexionemos....


  • ¿A qué generación pertenezco?

  • Conocer las principales diferencias entre mi generación (padre de familia) y la de mi hijo(a) adolescente, ¿Me permitirá comprenderlo mejor? 

  • ¿Cuáles serán las ventajas y desventajas de cada Generación?



Fuentes Consultadas:
  • Frola y Velásquez, Centro de Investigación Educativa y Capacitación Institucional S.C. La Educación de las Nuevas Generaciones: Retos y Alternativas (2011).
  • Hillman, Karl-Heinz (2001). Diccionario enciclopédico de sociología. Barcelona: Herder
  • Merino M.L., Nativos Digitales: Una aproximación a la socialización tecnológica de los jóvenes, Instituto de la Juventud en España.
  • Zavala R. G., Comportamiento de las diferentes Generaciones, http://members.fortunecity.com/dinamico/articulos/art102.htm



Elaborado por: 
Claudia Verónica Villegas García


Originaria de Pachuca, Hgo., actualmente es Coordinadora de Psicopedagogía y Docente en la Preparatoria Zoebisch. Cuenta con la Licenciatura en Psicología y la Maestría en Tecnología Educativa.

miércoles, 11 de marzo de 2015

La Adolescencia... ¿Qué le está pasando?


Descripción: https://conductistaenperu.files.wordpress.com/2012/09/adolescentes.jpgLa adolescencia, considerada como una etapa del desarrollo del ser humano, se caracteriza por una serie de cambios, fisiológicos, físicos, emocionales y sociales, por lo que los padres frecuentemente nos preguntamos, ¿Qué le está pasando?, de la misma manera que nuestros hijos e hijas se preguntan, ¿Qué me está pasando ¿? .  A llegado la hora de comprender lo que están viviendo en ese momento, ya que deben transcurrirla tranquilamente, para lograr ser una persona saludable e integra, lo que hace indispensable el acompañamiento de los adultos para desarrollar todas la habilidades que requerirán en su futuro.
En la adolescencia, entre los 15 y 18 años de edad, entran a otro cuestionamiento, ¿Quién soy? y   los padres a menudo decimos “lo (a) desconozco”. En estas edades culminan los cambios físicos que provocan desajustes emocionales, en los adolescentes; en los próximos años alcanzará la madurez total que le permitirá ingresar al mundo de los adultos, mientras tanto los padres de familia debemos saber que la adolescencia implica una serie de reajustes en la vida de los jóvenes, tanto en su interior, como en las relaciones de los demás. Una de las principales demandas de ellos hacia los adultos es la independencia, exigen la libertad de realizar actividades para ellos  importantes.
Los adolescentes tienen la certeza de estar haciendo las cosas de la mejor manera posible, todo lo relacionado con sus propios intereses adquiere valor. Aquí empiezan los desacuerdos con los adultos, porque estos últimos desean seguir dando instrucciones a sus hijos o hijas sobre qué hacer y cómo hacerlo. En la medida que padres y madres de familia se muestren tolerantes con las necesidades de las y los jóvenes, se llegaran a establecer acuerdos benéficos para ambas partes.
A estas alturas de la vida, las personas no solo han aumentado de talla, sino también han registrado progresos a nivel intelectual. Conforme van habilitándose en nuevas formas para afrontar el vivir cotidiano, va disminuyendo en forma progresiva la agresividad y la angustia con la que se conducían cuando estaban en la pubertad.
Otra de las cosas que tenemos que hacer con nuestros hijos e hijas es comprender la importancia del grupo de amigos en esta etapa de desarrollo, ya que con ellos se sienten comprendidos y escuchados ya que todos están  atravesando por  cambios similares; lo que si necesitamos saber es quiénes son sus amigos, conocer donde viven, quienes son sus padres, a que se dedican y que costumbres tienen. Normalmente cuando se sienten totalmente desorientados o no pueden tomar una decisión, los hijos suele recurrir al padre o la madre, entonces es el momento de escucharlos, mostrarse comprensivos, evitar reclamos e insultos o chantajes, porque es lo que menos desean escuchar. La comunicación precisa y libre de violencia, constituye una forma de acompañarlos.
Descripción: http://opinionesdepsicoanalistas.files.wordpress.com/2013/09/como-manejar-la-rebeldia-en-los-adolescentes-2.jpgUna de las situaciones que más los enfada es el que el padre o la madre los evidencie delante de sus amigos; otra situación complicada se puede dar, si se llegan a percatar de que alguien ha hurgado en sus pertenencias, pues esto será interpretado como un signo de falta de confianza y de violación de su privacidad.
Para algunos padres y madres de familia resulta muy difícil darse cuenta y aceptar que los hijos están creciendo; ya no son aquellos pequeños con quienes podían jugar, ahora tienen otros intereses y objetivos.
Así como los adolescentes requieren de hacer ajustes en su vida, los padres debemos hacer lo mismo para comprenderlos y juntos desvanecer los obstáculos que puedan presentarse.
Además una de las cuestiones de mayor relevancia a esta edad, es el descubrimiento de la identidad propia, por lo que buscan modelos que puedan imitar, decoran su cuarto con fotografías, posters o recortes de revistas del ídolo que admiran; ven en este personaje atributos que les gustaría tener: prestigio, reconocimiento, fama, moda.
Es sumamente importante la supervisión de las actividades que los hijos consideran como recreativas, ya que a veces los padres no nos damos cuenta de que a los eventos que asisten pueden resultar peligrosos, por ejemplo un concierto en donde hay alta probabilidad de oferta y uso de drogas, alcohol o tabaco.
Generalmente los adolescentes manifiestan su deseo de convertirse en profesionistas y se preparan para estudiar ciertas disciplinas, se inicia entonces alrededor de los 18 años la construcción de un proyecto de vida, ya que están a un paso de incorporarse a la madurez, por lo que tienen una visión de su propio futuro y buscan conciliar sus deseos y perspectivas en el ambiente sociocultural.
Los padres de familia podemos orientarlos para seleccionar la profesión, oficio u ocupación de su interés. Juntos podemos buscar información de los planteles que ofrecen la carrera que desean, pedir asesoría al Orientador Vocacional de la Escuela y conocer todas las opciones. Es fundamental abrir espacios de escucha e intercambio de puntos de vista. Nunca hay que imponer; negociar es la clave para una comunicación asertiva con hijos e hijas.
Por último, otra recomendación a los padres de familia, para poder comprender mejor a nuestros adolescentes, recordemos cuando nosotros fuimos adolescentes, probablemente ahí encontremos las respuestas para darles un mejor acompañamiento con calidad y calidez, no olvidando que el amor que les tenemos a nuestros hijos e hijas, nos compromete a ser mejores como padres de familia. Si se puede... !!!!!!
Agradecemos el presente artículo a la Dra. Denis Andrea Márquez Acosta: Psicóloga Educativa, Maestría en Enseñanza Superior, Maestría en Administración Escolar, Doctorado en Pedagogía, Diplomado en Psicología del Deporte y Diplomado en Terapia Familiar. Experiencia Docente en Educación Superior en las Licenciaturas de Ciencias de la Educación, Medicina y Psicología. Actualmente Coordinadora Académica de Licenciaturas en la Escuela Dr. Alberto Zoebisch.

viernes, 30 de enero de 2015

Principal labor de SER Padres


Carácter es una voluntad fuerte, dirigida

por una conciencia tierna.
Aldous Huxley


La principal labor de los padres es ser formadores del carácter de los hijos. Y el amor familiar ha de ser constante, lleno de confianza y responsable.


Formar el carácter significa, en principio, una armónica conjugación entre la inteligencia, la voluntad y el sentimiento. Lo cual requiere disciplina para desarrollar esa cualidad humana que nos permite ser dueños de nosotros mismos.
modernidad Mafalda.jpg

Y para ello debemos preguntarnos ¿Cuáles son aquellos impulsos pasionales, aquellos sentimientos cuyo dominio, una vez alcanzado, facilita o produce el dominio sobre los demás?


El Dr. Carlos Llano dice que los impulsos cuya dominación es decisiva para desencadenar el propio señorío, son los siguientes:


  1. Dominio del miedo a perder la vida. No hay nada más real que la muerte, quien es capaz de dominar el temor a la muerte ha adquirido la capacidad de dominar cualquier otro sentimiento.
  2. Dominio de la tendencia al placer del comer y del beber. El dominio en que reside el carácter humano consiste en comportarse como señor en medio de la tendencia y del placer mismo. Servirse de la comida y la bebida como un instrumento para el propio subsistir (como para vivir) y no una finalidad suya (vivo para comer). Es un medio no un fin. Buscar el placer de la comida y de la bebida aun en perjuicio de la propia subsistencia es justamente lo que denominamos pérdida del dominio ante tal impulso.
  3. Dominio de la tendencia al placer sexual. El hombre o la mujer domina el acto sexual, cuando no cosifica a su cónyuge convirtiendo a la persona que es en un objeto de placer. Es decir, considera a la persona como tal, con su dignidad y respeto inherentes.
  4. Dominio de la tendencia a la manifestación de enojo. Puede transformarse el enojo en sonrisa cuando el hombre o la mujer, por medio de la autopersuasión, se convence a sí misma de que la persona destinataria del enojo es más profundamente objeto de su amor que de su ira.


El ser humano de carácter busca la verdadera paz del alma y ésta se logra cuando la voluntad tiende al bien.


La filosofía aristotélica hace estas tres afirmaciones: que las pasiones no desaparecen por mandato de la voluntad; que son muchos los hombres que siguen el rumbo de las pasiones y logran así una falsa paz; pero que sólo los sabios resisten a las pasiones, adquiriendo una paz verdadera.


Esta resistencia, orientación, dominio o lucha no consiste en que los sentimientos desaparezcan, sino en que no prevalezcan. Las pasiones son importantísimas, pero si siguen su propio rumbo sin control destruyen al individuo. Sin pasión no habría aventura, empresa, poesía. Se necesita pasión para emprender un reto en búsqueda de un bien mayor.


Las cualidades naturales del ser humano no estructuran un carácter, sino sólo las cualidades voluntariamente adquiridas, es decir, las virtudes; porque la esencia del carácter no se halla en la posesión de atributos, sino más bien en la actitud que adoptamos frente a ellos.


La persona de carácter requiere de desprendimiento a:
  1. Los bienes temporales: riquezas, posición, oficio, títulos e hijos. Se llaman temporales porque no tienen permanencia. Su duración es más corta generalmente que la biológica del individuo que los posee. Su caducidad es patente.
La supeditación a los bienes temporales es un abierto enemigo del carácter. Es notable el caso de quienes dejan de ser lo que eran cuando cambian de posición, estado o título.
Es la persona que continúa siendo quien es independientemente de la posición que adquiere, del título que recibe, del oficio que le encargan, o de los bienes materiales de que dispone.


  1. Los bienes naturales: la hermosura, la simpatía, la complexión natural, la inteligencia y el acierto. También tienen algunos peligro de caducidad como lo es la hermosura y la complexión.
La persona que no aprende a desprenderse de estos bienes suele caer en la vanagloria también llamada pedantería, el narcisismo, la enfermiza búsqueda de alabanzas, lo que debilita el espíritu y se cae en el egoísmo.


  1. Los bienes sensuales: son aquellos sentimientos agradables (placeres) que siguen al ejercicio de los sentidos internos (imaginación y memoria) y a los sentidos externos. Estos como vimos el desprendimiento adquiere la forma de dominio o señorío.
En la formación del carácter los placeres sensuales deben ser consecuencia del buen obrar, pero no finalidad de la obra, que deja entonces de ser buena.
Debemos mejor desarrollar los sentidos del: sentido común, sentido de responsabilidad, sentido de urgencia, sentido trascendente de la vida y sentido del humor. (Raimond- Kedilhac)


  1. Los bienes morales: No son los bienes en sí los que forman un carácter, sino la actitud, postura, perspectiva o talante que guardamos respecto a ellos. Siguen siendo bienes y los morales lo son sin duda, pero no hacen bueno al hombre si éste no se relaciona bien con ellos. Se requiere de humildad.
Las consecuencias que acarrea la falta de humildad son gravísimas: el juzgar a los demás como imperfectos, al no encontrarse en posesión de las virtudes que nosotros tenemos; la búsqueda de alabanza, más aún que la que suscitan los bienes temporales y naturales; el pensamiento de que tales virtudes son galardones propios y no recibidos; la falta de discernimiento real entre lo bueno y lo malo, ya que considero mejor el modo propio de vivir determinadas virtudes por encima del modo como las viven los demás; el seguimiento especial de las virtudes que más me complacen; la imposibilidad para recibir consejo ya que quien pudiera proporcionármelo carece de las virtudes que yo poseo...


Trabajar en lo personal y en lo familiar por la formación del carácter es esencial para lograr la verdadera paz y la felicidad.


Es urgente reflexionar sobre el tema y tomar medidas preventivas o correctivas al ver que nuestra sociedad y, en especial nuestros jóvenes, está inmersa en un ambiente de hedonismo, buscar el placer por el placer. El uso del alcohol como fin de su diversión, está destruyendo a muchos chicos y chicas.


¿Acaso eso es lo que queremos para nuestros hijos?


mafalda.jpgCuando hay vacío de poder, creado por la disolución de la familia y sus valores (fidelidad, confianza y responsabilidad) destinamos a nuestros hijos al fracaso. Construyamos un plan de vida que lleve a nuestra familias a ser familias de carácter.



"Los jóvenes se quedan
así sin caminos
seguros que recorrer, huérfanos de maestros de quien fiarse,
huérfanos de ideales que enciendan el corazón.
Se llenan quizás de ídolos y se les roba el corazón”.
PAPA FRANCISCO


Fuentes consultadas:
LLANO CIFUENTES, Carlos; (2000). Formación de la inteligencia, la voluntad y el carácter. México: Trillas.
Centros Culturales de México, A.C. ; (2014). Familia, arte y vida. México; Ediciones ECA, S.A. de C.V.



Elaborado por: Rocío Tellería Beltrán. Licenciada en Pedagogía por la Universidad Panamericana. Instructora en Procesos de Calidad de Philip Crosby. Cursos de Orientación familiar. Coordinadora del Programa SER Joven y SER Padres. Coordinadora de Desarrollo Humano de la Escuela Dr. Alberto Zoebisch

lunes, 19 de enero de 2015

Ser padre de un Adolescente

                                                                                       
Mi hija era un encanto, generalmente amable y de buen humor. Pero ahora no sé qué le está pasando. La mayor parte del tiempo está enojada y ni siquiera sabemos por qué, ¿En qué momento me la cambiaron?


La adolescencia, es la etapa comprendida entre los 11 y los 18 años caracterizada por una serie de cambios físicos, psicológicos y sociales, que comienza con la pubertad. Todos los padres en algún momento hemos escuchado algunas definiciones de adolescencia, que contemplan procesos de cambio y ajustes hormonales, sin embargo más de uno ante la presencia de dichos cambios, se ha sentido confundido y preocupado, se ha preguntado ¿Qué le está pasando?, ¿en qué momento me lo cambiaron?, algunos padres piensan que se trata de un episodio pasajero en donde algo específico ha alterado a sus hijos y que con ayuda psicológica pronto volverán a ser los de antes, otros culpan a la situación familiar, la época, las malas compañías, la escuela, etc. Lo cierto, es que son adolescentes y comienzan a crear a un individuo propio.

Es decir están pasando por un proceso de individuación, que significa, comenzar a separarse física y emocionalmente de los padres, para descubrir su propia individualidad, tal proceso se encuentra plagado de confusión desajustes y miedos, en este proceso comúnmente surge la rebeldía como manifestación de la necesidad del hijo de rechazar a los padres y todas sus enseñanzas, para encontrarse a sí mismo.

María descubrió está “triste realidad” cuando se fue de compras con su hija. Las dos salieron con una sonrisa y su mejor ánimo para encontrar el vestido ¡inolvidable!, pero regresaron a casa agotadas,  peleadas y sin vestido. –No se para que me pides que te acompañe si nada de lo que te escojo te gusta- decía María a su hija. Andrea le contesta – tú crees que sigo siendo la niñita de 10 años a la que vestías como querías, pero aunque te pese, ¡ya crecí! - 

El adolescente, necesita oponerse, descalificar y desacreditar todo lo que le ha rodeado, por lo tanto tomará riesgos,  faltará a las reglas, se volverá temerario, todo para separarse de sus padres, porque aun cuando no tiene clara su identidad, tiene perfectamente claro que no quiere parecerse a sus padres, todo esto con la finalidad de encontrar su individualidad y construir su identidad.  

Algunos padres se sienten angustiados con la sola idea de que sus hijos crezcan, les preocupan las decisiones que tomarán y se sienten responsables de su vida y sus actos, tengan la edad que tengan, pero aunque sea difícil aceptarlo, la rebeldía es una señal de que están sanos, de que su proceso de madurez va por buen camino y se encuentran en la búsqueda de sus propios valores, sus propios gustos y finalmente sus propios caminos.

Sin embargo el hecho de que sea saludable, no sugiere que el adolescente se encuentre capacitado para la toma de decisiones o ser responsable por completo de su conducta, debido a que no cuenta con la experiencia suficiente para encontrar todavía este camino, debido a que es un ser en desarrollo que necesita de nuestra guía, enseñanza y protección.  

Hay algunas cuestiones fundamentales que tenemos que considerar para relacionarnos mejor con nuestros adolescentes, y esto tiene relación directa con aceptar los cambios.

Si  nosotros comenzamos con aceptar nuestros propios cambios, acordes con la etapa de la vida por la que estamos pasando, será más sencillo aceptar también que nuestros hijos han cambiado,  que ha dejado de ser el pequeño que algún día tuvimos entre nuestros brazos para convertirse en un ser independiente. Que de igual manera necesita de mi ayuda y de nuevos ajustes en la forma de relación, la disciplina, la comunicación y la exigencia, por lo tanto no puedo seguir con mis tácticas de cuando tenía siete años.  

Y si me informo, y  conozco lo que pasa y porqué pasa me preocuparan menos sus arranques de ira o sus malas caras y estaré en posición de manejarlos desde otra perspectiva, sin tomármelo de manera personal, apoyando su proceso y alentándolo a caminar por la vida de manera segura e independiente.

Nuestra forma de educar por lo tanto será más efectiva y tendremos mayores elementos para comprenderlos y comunicarnos con ellos de forma más efectiva, con amor incondicional, firmeza y madurez.

Fuentes consultadas:
·                     Borbolla de Niño de Rivera J. (2011), Profesión mamá: adolescencia (la maestría), México: Producciones Educación Aplicada.
·                     Barocio R. (2008), Disciplina con amor para adolescentes, México: Editorial Pax México.

Elaborado por: Perla Madrigal Montoya, Licenciada en Psicología especialista en Educación, actualmente colabora en el área de Psicopedagogía  de la Preparatoria Zoebisch, como tutora y  es docente en las materias de orientación y prevención de adicciones.